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México Prehispánico Periodos

México prehispánico es el período de la historia de nuestro país, anterior a la conquista y colonización española. Cubre los orígenes, el florecimiento y la decadencia de los pueblos indígenas que vivieron en nuestro territorio.La historia prehispánica de México comienza con la llegada de los primeros pobladores.

Sobre el poblamiento de América se han propuesto numerosas hipótesis, pero la que cuenta con mayor aceptación y evidencia de apoyo señala que los humanos entraron al continente a través del estrecho de Bering durante la época de las glaciaciones. El momento en que esto ocurrió es objeto de debate. Se tienen dos hipótesis: la del poblamiento temprano que data de 40.000 años a.C y la del poblamiento tardío que data de 14.000 años a.C.

La historia prehispánica de Mesoamérica se ha dividido en cinco amplios periodos:

Periodo Lítico o Paleoindio (40.000 a 7.500 años a.C.)

El inicio del periodo lítico Mexicano se establece con la llegada de los primeros pobladores, de los cuales se tienen algunas evidencias arqueológicas importantes que datan de hasta 30.000 años a.C como es el caso de los instrumentos de piedra para trabajos manuales y restos de animales hallados en El Cedral (San Luis de Potosí). Otro hallazgo importante data del año 20.000 a.C. y corresponde al Sacro de Tequixquiac que es considerado como una de las primeras obras de arte del continente. El esqueleto humano más antiguo hallado en el territorio mexicano corresponde al de La Mujer del Peñón datado con 12.700 años de antigüedad, el cual fue encontrado en 1959 en las inmediaciones del cerro del Peñón de los Baños, al oriente del Distrito Federal.

De estos primeros pobladores poco sabemos: estaban organizados en pequeños grupos nómadas, fabricaban herramientas hechas de piedra, hueso y madera, y sobrevivían de la cacería y la recolección. El perfeccionamiento de las técnicas líticas, permitió el desarrollo de grandes puntas de lanzas capaces de perforar la dura piel de los mamuts y mastodontes. La primera ocupación reconocida de la región fue por los cazadores Clovis, cuyas distintas puntas de proyectil se han encontrados en muchos sitios en Sonora. El Bajío es el sitio Clovis mejor conocido y más extenso reportado en México.

Hacia el 8.000 a.C., el fin de la glaciación generó importantes cambios climáticos y ecológicos, provocando la extinción de los grandes animales que constituían la base de sustentación de los grupos paleoindios. El paisaje americano comienza a parecerse al actual y los cambios se reflejan en las nuevas sociedades que surgen en este período.

El período concluye aproximadamente con el fin de los cazadores nómadas y el comienzo del sedentarismo alrededor de la agricultura.

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Periodo Arcaico (7.500 a 2.500 años a.C.)

El período Arcaico en Mesoamérica es poco conocido ya que ha sido muy poco estudiado. Comenzó aproximadamente en el 8.000 a.C., cuando terminaron las glaciaciones y el planeta entero sufrió un calentamiento global. Al subir el nivel del mar y disminuir el régimen de lluvias, disminuyó el número de vegetación comestible; los grandes pastizales son desplazados por bosques, lo que da origen al desplazamiento y poserior extinción de los grandes herbívoros.

La dieta del hombre durante este período se orienta poco a poco hacia la recolección y la experimentación agrícola, siendo la caza de tipo menor. Los periodos cíclicos de las cosechas hacen que los hombres adopten costumbres sedentarias y se fomente la cooperación entre comunidades para las tareas de recolección. Esto conlleva al establecimiento de grupos sociales más numerosos y al surgimiento de un nuevo orden social, político, comercial y religioso. Preparando el escenario para el florecimiento de las complejas sociedades de los períodos poseriores.

El proceso de adaptación a las nuevas condiciones ocasiono un desarrollo de las tecnologías para el mejor aprovechamiento de las posibilidades del medio ambiente. Las armas se vuelven más pequeñas y afiladas ya que la caza de animales más pequeños como conejos, venados y diferentes tipos de roedores, exige de mayor distancia y precisión al cazador. El hombre crea el lanzadardos, boleadoras y diversos tipos de trampas. Este cambio tecnológico se acompaña con la manufactura de cestas para la recolección, transporte y almacenaje, y con la utilización de piedras de moler, morteros y machacadores creados en piedra pulida.

Este periodo de 6.000 años resulta de vital importancia para la evolución de las sociedades americanas, por cuanto a lo largo de él se acelera una serie de experimentaciones que culminarán en la domesticación de las plantas y animales y en el desarrollo de la agricultura. El énfasis preferente se orienta hacia la agricultura, ya que los animales domesticados son escasos, sólo podemos evidenciar perro, pavo y pato.

En Mesoamérica, la experimentación se orientó con preferencia hacia el maíz, el frijol y la calabaza. Junto a estos tres alimentos básicos se utilizó pimiento, aguacate, amaranto, mezquite, nopal, maguey, frutos de árboles, bellotas y nueces.

El periodo arcaico concluye con el descubrimiento de la cerámica hacia el 2.500 a.C.

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Periodo Preclásico o Formativo (2.500 a.C. a 1 d.C.)

Los inicios del Formativo están definidos por la economía de subsistencia basada en la agricultura, la formación de poblados y el surgimiento de la alfarería; la cerámica es uno de los atributos de las sociedades plenamente sedentarias. La cerámica mesoamericana más antigua se ha detectado en Puerto Marqués en la costa del Pacífico denominada Ceramica Pox (2.440 a.C.), la cual fue confeccionada con arcilla y desgrasante de fibra, por lo que se supone que sus antecedentes se encuentran en las cestas de fibra del Arcaico. Estas sociedades del 2.500 al 1.500 a.C. son igualitarias y mantienen unas relaciones sociales basadas en la solidaridad en relación con el control de los recursos.

A finales del Formativo Temprano varias zonas de Mesoamérica evolucionan hacia formas de vida más complejas, incluyendo la construcción de montículos públicos y la confección de bienes de status, reflejados por formas no utilitarias de cerámica. El principal elemento a tener en cuenta es que una cerámica más compleja sólo pudo ser manufacturada por artesanos especializados, manifestando una incipiente jerarquización de la sociedad.

El Formativo Medio (1.200-400 a.C.), se caracteriza por un mayor control de los recursos agrícolas, algunos de los cuales están acompañados por técnicas intensivas de producción, por la construcción de los primeros sistemas de irrigación y por la formación de grandes centros ceremoniales que integran jefaturas complejas. En estos grandes asentamientos vive una sociedad cada vez más estratificada, donde solo la clase dirigente (compuesta por la nobleza y los sacerdotes) pueden obtener bienes exóticos y de alto rango. Para ello se hace necesaria la existencia de especialistas alejados de la producción agrícola, que elaboran productos de elite con un complicado estilo artístico. Aparecieron nuevos grupos, como los artesanos, y los comerciantes cobraron una presencia más importante.

Durante este periodo tiene lugar el desarrollo de la cultura olmeca, que resume todos los desarrollos culturales de los mesoamericanos de aquel tiempo. De esta cultura son los primeros indicios de escritura y del uso de calendario. Debieron tener una estructura social muy compleja que les permitió desarrollar su escultura y arquitectura monumentales. Los principales sitios de esta cultura son La Venta, Tres Zapotes y San Lorenzo, ubicados en la llanura costera del Golfo de México. Estos sitios corresponden a la llamada área nuclear olmeca.

En la medida en que este sistema social tiene éxito, es exportado a otras regiones mesoamericanas, dando lugar a un horizonte de uniformidad cultural en el cual se fundamentan las formas básicas de las civilizaciones mesoamericanas.

La declinación de la cultura olmeca dio origen al periodo Preclásico Tardío (400 a. C.-1 d. C.). Durante este periodo Cuicuilco, en el sur del valle de México, llegó a convertirse en la mayor ciudad de Mesoamérica y principal centro ceremonial del Valle de México. Los vestigios arqueológicos indican que la sociedad de Cuicuilco tuvo un sistema intensivo agrícola, incluyendo diques y canales para el riego. La población se estableció en torno a los conjuntos arquitectónicos, en un sistema similar al que más tarde pondría en práctica Teotihuacan y, hacia el 200 a.C., pudo haber alcanzado los 20.000 habitantes.

El fin del periodo preclásico está determinado por la caída de Cuicuilco y el florecimiento de Teotihuacán.

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Periodo Clásico (1 – 900 d.C.)

El Periodo Clásico de la civilización mesoamericana está marcado por el surgimiento de sociedades estatales urbanas con gran número de habitantes, establecidas por sistemas jerarquizados de asentamiento con una estratificación social acentuada. Las ciudades eran cuidadosamente planificadas y trazadas con una clara distinción entre las áreas de habitación de la clase elite y las de la gente común, así como las zonas en que se realizaban procesos productivos y las que se dedicaban a actividades públicas. La arquitectura pública adquirió mayores dimensiones y estaba dispuesta en núcleos cívico-ceremoniales. Algunas de estas ciudades, se convirtieron en los centros dominantes de sus regiones inmediatas, alrededor de las cuales se controlaban las relaciones políticas, comerciales y las expresiones culturales.

El comercio jugó un papel importante como elemento de interrelación entre estas grandes ciudades estableciendo relaciones tanto en el ámbito cultural, como en lo político. La religión ocupó un lugar muy importante en la estructura social como auxiliar del poder político. Presumiblemente, el clero monopolizaba el conocimiento de la astronomía, la matemática, la escritura y hasta el comercio y la política. Para los años 300 d.C., monumentos con textos jeroglíficos describiendo orígenes divinos que ilustran la transformación de la organización social desde jefes hasta majestades institucionales.

Durante la primera parte de esta época, Mesoamérica será dominada por Teotihuacan, ubicada en el altiplano mexicano, y cuya cultura es punto de referencia y marcará patrones que estarán presentes más allá de su área de influencia y en periodos posteriores. La ciudad Zapoteca de Monte Albán surgió para dominar mucho de lo que es actualmente Oaxaca. Los centros cívicos ceremoniales duraderos como Tikal, Calakmul, Palenque, Copán y otras decenas de ciudades de estados poderosos dominaron las tierras bajas mayas.

Estas ciudades representan a las tres grandes culturas de la época clásica que son: la cultura teotihuacana, la cultura zapoteca y la cultura maya. Lejos de lo que se suponía, hoy se sabe estos fueron pueblos guerreros; la guerra parece ser un asunto central en la historia del Área Maya, como lo revelan las estelas de la época y las representaciones iconográficas de escenas bélicas que se han descubierto en sitios como Bonampak y Toniná. Por su lado, Teotihuacan no pudo haber llegado a ser el gran centro político y económico que fue sin hacer uso de la fuerza, como también lo atestigua la iconografía de la ciudad. Monte Albán se impuso en los Valles Centrales de Oaxaca por medio de acciones bélicas, según demuestran las estelas de conquista del Edificio J de esa ciudad.

El fin del Clásico se halla marcado por varios hechos, entre ellos, la caída de los centros que habían ganado relevancia tras el declive teotihuacano, el abandono de la mayor parte del norte mesoamericano, el colapso de las ciudades mayas de las Tierras Bajas del centro y el sur, y un importante conjunto de migraciones que daría como resultado la fundación de Tula.

Hay muchas teorías posuladas para la explicación del colapso de la sociedad, pero ningún factor en particular cuenta la historia completa. La mayoría de las ideas se enfocan en la inestabilidad fundamental de la élite Clásica de las organizaciones socio-políticas compuestas por la degradación medioambiental; cambios de clima y la disminución de los recursos debido a la sobrepoblación. Algunas áreas dieron testimonio de un florecimiento breve de estados secundarios entre los 800 a los 1200 d.C. una era llamada algunas veces el Clásico Épico. Centros ceremoniales como Uxmal, Xochicalco, Cacaxtla, y El Tajín fueron renombrados por sus extraordinarios desarrollos artísticos en sus fachadas de piedra de mosaico intrincado y las pinturas al fresco.

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Posclásico (900 a 1521 d.C)

El Periodo Posclásico es la última etapa del desarrollo independiente de la civilización mesoamericana. Este periodo está marcado por seguir a la caída definitiva de las ciudades del Clásico y por los movimientos migratorios. Este periodo se marca por el surgimiento de grandes sistemas políticos marcados por grandes urbes como Tula y Tenochtitlan.

Las sociedades de este periodo siguieron desarrollándose sobre las mismas bases económicas que eran la agricultura y el comercio. La escritura fue una práctica firmemente establecida y sería un medio eficaz para registrar y reforzar actos rituales, hechos míticos, conceptos religiosos y eventos asociados a la vida de pueblos y gobernantes, lo que la convertiría en una de las fuentes de información fundamental sobre las sociedades mesoamericanas. El desarrollo de un sistema para el registro del transcurso del tiempo sería una de las consecuencias más relevantes de la representación jeroglífica y se convertiría, con la existencia de calendarios regionales, en uno de los rasgos característicos de Mesoamérica.

Aunque la guerra era una práctica generalizada desde épocas anteriores, en el Posclásico alcanzó nuevas dimensiones por influencia de grupos provenientes del norte, los cuales traían prácticas más barbáricas y sangrientas, y de hecho se conformó un nuevo grupo social: los guerreros. Asociado a este clima bélico, el sacrificio humano, que también se practicaba en las fases precedentes, se convirtió en un componente fundamental del ritual público y en ocasiones se intensificaron como en el caso de las Guerras Floridas.

El Posclásico es el contexto histórico en el que florecieron pueblos como los aztecas y toltecas en el Centro; los mixtecos en Oaxaca; los tarascos en el Occidente; los huastecos en el norte de la llanura del Golfo de México; los mayas en la península de Yucatán y el altiplano occidental de Guatemala y los pipiles en América Central.

El Posclásico se divide en dos subperiodos: temprano y tardío.

Posclásico Temprano (900-1200 D.C.)

En el área maya este sub-periodo se marca por una dominación del norte marcada por Chichen Itzá y una desaparición y prácticamente abandono en la parte central y baja de la zona. El comercio y el contacto con otras partes de la región se establecen vía marítima. La ciudad de Chichen Itzá establece contactos fuertes con partes importantes de Mesoamérica en este periodo. También se encuentran otros centros importantes como Lamanai pero casi todos se centran en partes cercanas a la costa. Chichen Itza cae alrededor del año 1200.

En el área central este sub-periodo se caracteriza por la aparición de la civilización Tolteca que tiene su capital en Tula y por el desarrollo de los Mixtecos con su capital Mitla en el Área Oaxaqueña. Los Toltecas caen alrededor de 1150 y es abandonada la ciudad de Tula. Los Mixtecos sobreviven hasta los tiempos de la llegada de los españoles.

Posclásico Tardío (1200-1521)

En el área maya surge una nueva ciudad Mayapan que reemplaza a Chichen Itza y establece una importante red de comercio a larga distancia por toda la región. También aparecen sitios importantes en la costa como Tulum, Cozumel y otros estados en Belice. Por otra parte surgen en las partes altas de Guatemala grupos Quichés.

Tras la caída de Tula, el valle central se marca por la llegada de grupos aztecanos provenientes del norte. Estos grupos empiezan a ganar poder y establecen alianzas dinásticas con otros grupos de la región. Los aztecas emprendieron conquistas a lo largo del centro de la región. También ellos emprendieron Guerras Floridas para obtener victimas de sacrificio. Los aztecas desarrollaron también un sistema de escritura y un sistema de comercio a larga distancia. Por el otro lado, en el occidente los Tarascos también empiezan a ejercer un control imperial. Las rivalidades entre aztecas y Tarascos marcan este sub-periodo. También se marca este periodo por grandes centros alrededor de los lagos: Tenochtitlan, Tlacopan y Texcoco en las orillas del lago de Texcoco, y centros como Ihuatzo y Tzintzuntzan al lado del lago de Pátzcuaro.

El final del Posclásico ocurrió con la llegada de los españoles hacia la segunda década del siglo XVI. A partir de entonces ocurrió un proceso de transculturación que remodeló las culturas indígenas y sentó las bases de las culturas mestizas de México y Centroamérica.

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Fuentes:

Presidencia de la República - Viaje por la historia de México
John Pohl - "Mesoamerica"
arqueomex.com
Mesoamerica30.blogspot.com – "Periodo posclásico"
Wikipedia