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Primeras Expediciones en México

Diego Velázquez de Cuéllar gobernador de la isla de Cuba llamada en esos años Fernandina, organizó y mandó tres expediciones al actual territorio de México. La primera expedición en 1517 estuvo a cargo de Francisco Hernández de Córdoba a quién se le conoce como el "descubridor de Yucatán". Esta primera expedición fue bastante accidentada, pues los habitantes atacaron a los expedicionarios tres veces.

Velázquez organizó y envió en 1518 a Juan de Grijalva como capitán de la segunda expedición. La expedición no tuvo el éxito esperado, pues no se establecieron villas o guarniciones.

Velázquez designó en 1519 a Hernán Cortés para la tercera expedición en la cual ambos participaron de los gastos, pronto tuvieron discrepancias, y Velázquez perdió el control de la expedición.

La Primera Expedición

La expedición que partió de Cuba, en busca de esclavos, el 8 de febrero de 1517 con tres navíos y 117 hombres, se convertiría en una expedición descubridora y conquistadora. La expedición fue organizada por el capitán Francisco Hernández de Córdoba junto con Lope de Ochoa de Caicedo y Cristóbal Morante quienes compraron dos barcos y el tercero que componía la flota se los fió Diego Velázquez; como pilotos iban Antón de Alaminos, Camacho y Juan Álvarez; 110 hombres de tripulación y guerra y un clérigo.

Al zarpar de Santiago de Cuba, navegaron por veintiún días al cabo de los cuales llegaron el 1 de marzo de 1517 a una isla que llamaron Isla Mujeres porque en un templo indígena encontraron esculturas que representaban a personas del sexo femenino.

El 5 de marzo de 1517 descubren la costa yucateca; en su exploración encuentran una población indígena a la que llaman Cabo Catoche, al noroeste de la península de Yucatán; viendo que era una gran población como no habían visto ni en la isla de Cuba ni en la Española, la mencionan como el "Gran Cairo". En este lugar fueron atacados a traición por los indígenas a lo cual ellos respondieron con sus escopetas, sus ballestas y sus espadas, logrando escapar de esa emboscada con 15 soldados heridos.

De regreso en sus naves y con falta de agua, bordearon la parte norte de la península y llegaron a Campeche, donde no se pudieron abastecer de agua dulce por la agresividad de los indígenas. Siguieron costeando y luego de seis días de navegar, llegaron a Champotón en las márgenes del río de igual nombre, donde fueron rechazados por los indígenas locales con quienes se libró un sangriento combate en el que perecieron la mitad de los españoles, siendo herido el mismo Hernández de Córdoba. Ante ese desastre y por la falta de agua, emprendieron el regreso, encaminándose a la Florida, descubierta en 1512, y de ahí siguieron su camino de regreso a Cuba a donde arribaron a principios de Mayo de 1517. A consecuencia de sus heridas, Hernández de Córdoba murió a los 10 días de arribar a Cuba y Diego Velázquez, gobernador de la isla, se atribuiría los descubrimientos ante el Real Consejo de Indias.

No obstante, lo desastroso del viaje, la expedición despertó enorme interés a causa de comunicar por primera vez noticias sobre una cultura superior a la observada hasta entonces en América, con grandes centros urbanos y muchas riquezas, provocando las inmediatas y sucesivas expediciones de Grijalva y Cortés.

Al país descubierto por los europeos se le dio el nombre algo arbitrario de Yucatán.

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La Segunda Expedición

A finales de enero de 1518, Juan de Grijalva zarpa desde Santiago de Cuba con dos naves, la carabela Trinidad y el bergantín Santiago, teniendo un total de 200 hombres. Sus tres principales capitanes son de 32 años de edad, Pedro de Alvarado, Francisco de Montejo y Alonso de Avila, mientras que su expedición se ve reforzada por varios cañones ligeros, y perros de guerra. Una parada prolongada se produce en la costa norte de Cuba, durante el cual el Santiago regresa y es sustituido por el bergantín Santa María de los Remedios.

El 8 de abril de 1518 Grijalva finalmente abandona el puerto más tarde conocido como Matanzas con tres cañones, varios arcabuces, y un importante contingente de tropas y pasa el cabo de San Antonio a finales de este mismo mes.

El 03 de mayo de 1518 Grijalva llega a la isla de Cozumel (noreste de México) y la explora durante cuatro días. Luego se dirige hacia el sur y descubre Bahía de la Ascensión. Después rodea la Península de Yucatán, siguiendo la ruta anterior hecha por Hernández de Córdoba.

El 26 de mayo de 1518 Grijalva llega a la costa cerca de Champotón. Los nativos le permiten sacar el agua e incluso le presentaron algunos regalos de oro antes de pedir a los españoles que se fueran. Grijalva se niega, y dos días más tarde, su empresa se enfrenta en la madrugada por un ejército de guerra pintado. La batalla termina con una sola víctima mortal española y alrededor de 40 heridos (de los cuales 13 mueren más tarde) y un número indeterminado de bajas mayas. Esa noche Grijalva zarpa al mar y se dirige hacia el oeste.

El 08 de junio de 1518 después de descansar en la Laguna de Términos, Grijalva pasa a la desembocadura de un gran río, que se bautizó con su nombre, y algunos días más tarde, Pedro de Alvarado hace un reconocimiento a otro gran río, que a su vez se le da su nombre (hoy ríos Grijalva y Alvarado).

El 17 de junio de 1518 Grijalva llega a una isla cerca de la actual Veracruz, donde hay signos de un sacrificio humano reciente por lo que la nombra la isla de los Sacrificios. El Jefe local totonacos le da la bienvenida y le ofrece hospedaje, con la esperanza de congraciarse con esos extraños nuevos y potentes y luego usarlos para que los ayuden a deshacerse del dominio azteca.

El 24 de junio de 1518 Grijalva recibe una embajada menor del emperador mexicano distante, luego ceremoniosamente reclama la isla de San Juan de Ulúa.

Alvarado por haberse separado de la expedición fue enviado a Cuba con un informe y el botín. Mientras tanto Grijalva exploraba el Golfo de México hacia el norte alcanzando a llegar hasta Cabo Rojo para luego dar marcha atrás y emprender su retirada hacia Cuba.

A su regreso a Cuba Grijalva fue recriminado y destituido por Diego Velázquez de Cuéllar por no haber establecido colonia alguna en las tierras visitadas.

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La Tercera Expedición

Meses antes, cuando Pedro de Alvarado regresó a Cuba enviado por Juan de Grijalva e informó al gobernador de la isla Diego de Velázquez lo que habían descubierto y de la riqueza hallada, lo que comprobó con los obsequios que había enviado Moctezuma. Velásquez se aprestó de inmediato a organizar otra expedición y nombró capitán de la tercera expedición hacia Yucatán a Hernán Cortés , quien ocupaba el puesto de alcalde de Santiago, en Cuba.

Diego Velázquez, le entregó un pliego de instrucciones a Hernán Cortés sobre tomar posesión de las tierras, anexarlas a la Corona, colonizar, catequizar, etcétera; pero, según las instrucciones secretas, Cortés debería tomar posesión de los territorios y regresar con las ganancias; Velázquez era junto con Cortés los principales socios capitalistas de dicha empresa.

El 10 febrero de 1519 Hernán Cortés desobedeciendo al gobernador acelera su salida y zarpa del cabo de San Antón con once naves, cerca de seiscientos hombres entre soldados y tripulación, doscientos nativos esclavos, diecinueve caballos, catorce cañones y mucho armamento. Antón de Alaminos es el piloto mayor… llegarán a la isla de Cozumel tres días después; luego pasarán a Yucatán, Tabasco y Veracruz para emprender la conquista de México-Tenochtitlan.

El trayecto no fue fácil para Cortés y su gente, desde su salida de Cuba, el viaje tuvo varias peripecias, comenzando porque el propio Diego Velázquez mandó aprehender a Cortés al momento mismo de iniciar la travesía, sin embargo, la astucia de Cortés evitó la detención, después, ya en la isla de Cozumel y en la península de Yucatán, fue rechazado por los nativos a punta de flechas y piedras, lo mismo sucedió en Campeche y Tabasco.

Su primer contacto con tierra del Yucatán fue en la isla de Cozumel, en donde ya se encontraba Alvarado por haberse adelantado al grueso de la expedición, allí fue reprendido por haber entrado en un poblado nativo y robado algunas gallinas, objetos y algún que otro ídolo y eso contravenía las órdenes de Cortés de ganarse la amistad y favores de los nativos.

En un lugar llamado Punta Catoche, Cortés encontró a Jerónimo de Aguilar, un sobreviviente de un barco que zozobró. Aguilar pasó nueve años como esclavo de un jefe maya. Cortés enlistó a Aguilar; sus conocimientos de los mayas era de valor incalculable para el explorador.

En el pueblo de Champotón, los españoles atacaron a los nativos de Tabasco. Estos pronto se dieron por vencidos ante el superior poder militar de Cortés, y lo abastecieron con alimentos y una intérprete de nombre Malintzin, que fue bautizada como doña Marina. Los españoles se apoderaron de la ciudad de Santa María de la Victoria y de ahí, navegaron hacia San Juan de Ulúa.

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Fuente:

www.dcubanos.com
www.memoriapoliticademexico.org
history-peru.blogspot.com