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Actualizado: 28-Agosto-2018

La Ruta de Cortés de Veracruz a Tenochtitlan

Cuando Hernán Cortés arribó a tierras mexicanas atraído por la noticia de las espléndidas riquezas que aquí abundaban, encontró en la tiranía del Imperio Mexica y en el hastío de sus abrumados vasallos, un terreno fértil para satisfacer sus desmesuradas ambiciones de conquista. En este artículo encontrarás una descripción resumida de la ruta tomada por Hernán Cortés y su ejército para llegar a Tenochtitlan, en la conquista de México.

La campaña de conquista inició con la alianza que Cortés hizo con el Cacique Gordo de Zempoala y un puñado más de pueblos totonacas, todos estos, sometidos por los mexicas y tributarios del emperador Moctezuma. Hábilmente Cortés logró su anexión con demostraciones de poderío militar, con el compromiso de librarlos del yugo mexica y amparado en el misticismo profético que representaba su arribo a estas tierras.

La estrategia de Cortés consistió en engrosar su ejército sumando adeptos, tanto entre los pueblos sometidos como entre los pueblos adversarios de los mexicas, a la vez que fomentaba las relaciones diplomáticas con Moctezuma para ganar su confianza y refrenar sus posibles acciones hostiles.

Ver también: Primeras Expediciones Españolas a México

La Ruta de Hernán Cortés de Villa Rica a Tenochtitlan
La Ruta de Hernán Cortés de Villa Rica a Tenochtitlan

De Villa Rica a Zempoala

La fundación de la Villa Rica de la Vera Cruz fue el recurso legal que usaron Hernán Cortés y sus adeptos para desligarse de su subordinación al gobernador de Cuba, Diego Velázquez y legitimar así la conquista de México, en nombre del Rey de la España.

La campaña de conquista inició en la Villa Rica de la Vera Cruz, desde su asentamiento ubicado en inmediaciones de Quiahuiztlan, en donde para evitar deserciones, Cortés mandó hundir las naves. De allí partieron a Zempoala donde se sumaron las fuerzas del cacique gordo y otros poblados totonacas aledaños. Por consejo de los principales de Zempoala se trazó la ruta por la provincia de Tlaxcala, acérrimos enemigos de los mexicas y a quienes aún no habían logrado someter.

Xalapa, Xico, Ixhuacan y Texutla

Cortés partió de Zempoala el 16 de agosto de 1519 con 400 soldados, 16 jinetes, 6 piezas de artillería y 1300 totonacas. Las tropas se dirigieron con dirección al Oeste llegando a Xalapa. De allí salieron con dirección Suroeste bordeando las faldas meridionales del Cofre de Perote pasando por Xicochimalco, Ixhuacan y Texutla (hoy desaparecida).

En todos los lugares por donde pasaron fueron siempre muy bien recibidos y acogidos por sus moradores, según las ordenanzas dadas a estos por su señor Moctezuma. A su vez Cortés, a través de sus intérpretes Marina y Aguilar, se presentaba como súbdito de un poderoso Rey, haciendo referencia al Rey de Castilla y como vocero del verdadero Dios, predicándoles la fe cristiana y dejándoles instaladas cruces para ser adoradas.

Xocotlan e Iztacmaxtitlan

Al descender, continuaron la jornada por un terreno despoblado y agreste, donde padecieron por la escasez de alimentos, el agua salobre y las ráfagas de viento frio que soplaba desde el Pico de Orizaba. La transición del territorio veracruzano al poblano, la hicieron a través de los llanos de Perote hasta llegar a la población de Xocotlan (poblado que pertenecía a los popoloques y que ha desaparecido).

En Xocotlan fueron recibidos tibiamente por el cacique llamado Olintetl, quien magnificando a Moctezuma y el poderío del imperio, pretendía hacerlos desistir de continuar su viaje. Firme en su intención, Cortés envío mensajeros a los señores de Tlaxcala ofreciéndoles su ayuda contra los mexica y pidiendo lo recibiesen en paz. Al tardar la respuesta decidió acercarse más a la frontera tlaxcalteca y se dirigió a Iztacmaxtitlan. Impaciente por la espera dejó este poblado y avanzó hacia la frontera hasta llegar a la gran muralla de piedra que la delimitaba.

Tlaxcala

Tan pronto como se adentraron en terrenos del señorío de Tlaxcala fueron recibidos hostilmente por los guerreros otomíes, quienes resguardaban aquellos suelos. Los siguientes días estuvieron enmarcados por constantes enfrentamientos contra las fuerzas tlaxcaltecas y otomíes dirigidas por Xicotencatl el mozo. Para resistir los embates, Cortes y su ejército hicieron cuartel sobre el cerro Tzompantzinco (hoy Tzompantepec). Al pactar la paz con el señorío, Cortés se desplazó con su ejército hasta Tizutla y de allí a Tepectipac (antes de la conquista no existía ninguna ciudad llamada Tlaxcala).

Cholula

Luego de permanecer varios días alojados por los señores de Tlaxcala, Cortes y su ejército emprendieron el camino hacia Cholula. Allí, prevenido por sus nuevos aliados (los tlaxcaltecas) y ante la sospecha de una emboscada, ordenó una cruenta reprimenda que culminó con la matanza de casi seis mil cholultecas.

Calpan, Amecameca, Tlalmanalco, Ayotzingo, Tlahua e Iztapalapa

Decididos a continuar la marcha hacia Tenochtitlan y ante la negligente gestión de Moctezuma para detenerlos, Cortés y su ejército reanudaron el viaje encaminados por Calpán para luego seguir el paso por entre los volcanes Iztaccihuatl y Popocatépetl hasta llegar al Valle de México, completando la jornada en Amecameca. De allí prosiguieron a Tlalmanalco y luego a Ayotzingo. Continuaron a Tlahua y se dirigieron a Iztapalapa.

Tenochtitlan

Finalmente en la mañana del 8 de noviembre de 1519 y tras completar casi 3 meses de campaña, Cortés y su ejército logran entrar enaltecidos en la mítica ciudad de México-Tenochtitlan, capital del poderoso imperio Azteca.

Concluyeron así un recorrido que no habría sido posible coronar, de no ser por la inquebrantable determinación de Cortés y por la descomunal ineptitud de Moctezuma, quien atemorizado por las absurdas supersticiones, no supo enfrentar a los invasores.

Fuente:

Lo invitamos a leer la crónica de esta prodigiosa hazaña, escrita por el licenciado Manuel Orozco y Berra en su libro “Historia antigua y de la conquista de México tomo 4”, desde la página 185 hasta la 275. Lo pueden descargar en www.cervantesvirtual.com