Bienvenidos a México

Reino de Nueva España 1521

El nombre de Nueva España se dio al principio, en 1518, sólo a la provincia de Yucatán, por Grijalva y sus compañeros. En su segunda Carta de Relación, fechada el 30 de octubre de 1520, Hernán Cortés extiende ya esa denominación a todo el imperio azteca y pide al Emperador Carlos V que estas tierras se llamen NUEVA ESPAÑA. Pero este imperio sólo comprendía las intendencias de Veracruz, Oaxaca, Puebla, México y Valladolid.

A partir de la caída Tenochtitlan el 13 de agosto de 1521, los antiguos dominios mexicas quedaron bajo el mando de Hernán Cortés, a quien el emperador Carlos V nombró Gobernador, Adelantado y Capitán General. Cortés puso manos a la obra para organizar un nuevo país que se desarrolló con las continuas pacificaciones, exploraciones y conquistas de más y más pueblos, tierras y señoríos indígenas. Para todos los rumbos partieron expediciones integradas por los capitanes antiguos y los nuevos aventureros principalmente de las islas antillanas y de España misma.

Las noticias fabulosas, sobre las nuevas conquistas y riquezas en el continente americano, estimularon oleadas sucesivas de españoles que vinieron a "conquistar" y poblar el "nuevo mundo" y la Nueva España, proviniendo principalmente, en una primera etapa, de las regiones españolas de: Andalucía (29.3%), Castilla la Vieja (19.3%), Extremadura (18.3%), y Castilla la nueva (7.8%). Los migrantes eran principalmente jóvenes, en su mayoría varones solteros, sólo el 10% fueron mujeres de los que vinieron a América entre 1509 y 1538; casi todos analfabetas que apenas sabían firmar su nombre, campesinos arruinados, deudores y marginados. Muy pocos "caballeros" o "hijosdalgo"; más bien eran criados y allegados de las casas castellanas.

De acuerdo con la real cédula del 22 de octubre de 1523, Nueva España fue considerada un reino federado a la Corona de Castilla. En los años de gobierno de Cortés, se consolido y extendió la conquista, se iniciaron las primeras expediciones geográficas y geológicas del territorio, se fundaron nuevos pueblos y se exploraron las costas y los ríos. Cortés gestionó la venida de los primeros misioneros para que evangelizaran y civilizaran a los indígenas; son famosos los 12 franciscanos que llegaron encabezados por Fray Martín de Valencia.

Los conflictos generados en torno del gobierno de Hernán Cortés, convencieron al monarca de que era necesario establecer un nuevo gobierno en la Nueva España. Primero designó un equipo de cinco hombres, denominado Audiencia, que sólo provocó más problemas. Finalmente decidió nombrar un representante directo de la monarquía, que gobernaría con el título de Virrey.

En 1528 llegó a Nueva España la primera Audiencia nombrada por la Corona, presidida por Nuño de Guzmán de ingrata memoria, por tantas quejas e injusticias que cometió contra toda la población. El 9 de enero de 1531 entró a la ciudad de México la 2ª. Audiencia. Llegó con ellos como oidor Vasco de Quiroga.

En el año de 1535 el Rey Carlos I nombró a Antonio de Mendoza, de una de las familias más aristocráticas de España, como primer Virrey de Nueva España (El otro Yo del Rey). El virreinato fue creado oficialmente el 8 de marzo de 1535 y la capital del virreinato fue la Ciudad de México establecida sobre la antigua Tenochtitlan. Y este fue el sistema de gobierno definitivo por casi trescientos años hasta la Independencia.

Fuente:

Ecce Christianus